lunes, 24 de febrero de 2014

Venezuela resiste




Aquí estoy escribiéndote, siempre para mi es complicado iniciar y tal vez esa sea la razón por la cual pienso tanto, pero ya  encontré el valor y estoy frente al portatil he decidido iniciar esta carta comentandote como me he sentido estos ultimos momentos... sucede que, nunca en mi vida había sentido tanta incertidumbre y tanta inseguridad, pero a la vez nunca he sentido tanta valentía y tanta unión en mi alrededor, ¿Es cierto que el miedo nunca desaparece para los valientes? Y es que es de valientes actuar ignorando el temor de algo incierto. Solo en ese instante la fe hace de las suyas, son aquellos minutos dentro del tiempo donde aquello que no tiene sentido, cobra un gran valor ante tus misterios. Eso nos llena de alguna manera, eso nos calma dentro de tanta ansiedad. 

Por otro lado sabes que aquí existe gente indiferente que aparenta no llorar tanto como nosotros cuando en realidad sus lágrimas son capaces de correr en cualquier instante. Por favor perdona nuestra incapacidad de comprensión a tal desdichas. Siento que nos preocupamos tanto por cosas ya perdidas, cuando debemos rescatar de los escombros lo que es válido. Tambien está no muy lejos de nosotros la realidad que nos golpea y que poco hace frente por las noches obscuras. 

De estos días que han transcurrido, he aprendido que la humanidad es uno mismo, y sé que puede sonar muy obvio cuando te lo comento, pero permíteme ir más allá, porque no es sencillo asimilarlo. No es fácil asimilar que puedes salir de tu casa y no regresar a ella, mi familia, mis amigos y yo por primera vez lo hemos sentido, lo hemos creído eso es de verdad distinto para nosotros.

Sé que para ti todo lo que sucede formará parte de la historia, pero no escribo para enorgullecerme de vivir un día más, sino que me dirijo a ti pidiéndote piedad por cada alma que cae por la miseria de otra. 

Mientras te escribo ahora mismo sobre la tierra de Venezuela todo tipo de energía se hace presente, toda personalidad se acentúa. Jóvenes que despiertan y reclaman sus derechos, guardias nacionales que deshonran con orgullo sus propias promesas mientras disparan a su propio pueblo, madres llorando, y dirigentes políticos celebrando carnavales. Venezuela se sacude, literalmente está temblando. He soñado que mi país tiene vida propia, ya sabes, la tierra como tal, y por eso interviene en todo esto.
Me temo que debo irme ya, y terminar esta carta. Para finalizar sólo quiero pedirte  por cada joven que ha entregado su vida a tus manos, señor permíteles soñar con más oportunidades donde quieran que estén, que esas personas puedan estar en paz a tu lado, nosotros aquí sentimos el vacío de su ausencia. Por favor recuérdales que su compromiso se ha convertido en nuestro compromiso… y que lo damos todo, porque creemos en lo mismo que alguna vez ellos creyeron, creémos en una Venezuela mejor. 

Que en tu destino, la realidad esté cerca de lo que es concreto
Por tu Justicia Venezuela, por tu paz.
24 de Febrero. Día número 12 de las protestas en el país.


Esta fotografía me dejó sin palabras
Sabemos que recientemente Ucrania pasó por lo mismo que Venezuela,
Agradecemos su solidaridad, su constancia se convirtió en victoria y ahora mismo para Venezuela una gran inspiracion de lucha

No hay comentarios:

Publicar un comentario