Llevarlo tan lejos, a las energías más bruscas y rurales. Nadie lo imaginó, era como un volcán cubierto de flores, flores muy delicadas. En lo más profundo de su ser, existe un alma. ¿Quién es capaz de moverle o protegerle? Quien es capaz de decirle, que es un conjunto de llamas que arden. Que es bueno y malo. Y es que, paralelamente al mismo tiempo,
nadie tiene que saberlo.
No es un deber entenderlo.
Porque quien lo explica lo hace simplemente por amor. Y esa es la simpleza más eterna en el mundo. Más fuerte y poderosa. Siendo rosas o siendo fuego,
más intenso el sentimiento de querer estar a su lado.
-La Fe

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