"¿Te
he escrito alguna vez sobre la maldad? Debo admitirte que dentro de mis deseos
más profundos se encuentra el hecho de poder contarte historias donde los
buenos realmente sean solo buenos, pero creo que los dos debemos entender que
la vida real es distinta, que cuando creces la vida no es un sueño, sino que
debes soñar para crear la vida, y a veces esos sueños forman parte de profundos
pecados... Hijo, si sientes esas enormes ganas de apuñalarte el corazón por
deseo a herir, no lo hagas, sólo causarás más pesadillas que te quiten el
sueño y comprende que yo te necesito despierto a mi lado"
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