Cuando ya has superado el pasado. (Al menos creíste tenerlo en las manos y salir de él como si el mismo pudiera encadenarse al ayer y simplemente quedarse allí) y sin darte cuenta en un abrir y cerrar de ojos unos cuantos meses han pasado, más la suposición de que ya no eres la misma persona. ¿Cuántos días de por medio existen para confirmarlo? Ya perdí la cuenta. Una justificación que me causa gracia, porque por más listo que seas, no lo podrás llevarlo del todo. Y vale que apostar por la certeza puede ser lo más sensato para tu corazón (porque el ego siempre dirá que lo controla todo) ¿conoces la certeza de la intuición de tu alma?, ¿existe algo más puro? Será mejor esconderlo porque es muy vergonzoso “sin exponer su gran debilidad” asegura el miedo con un simbolismo incongruente. Por esa razón ¡apostemos por el ego! El mismo es el más superficial, “será herido, pero lo superará y de la forma más dramática y melancólica”
Constantemente pienso en esa posibilidad, el hecho de seguir
engañándonos. Escoger entre certeza o seguridad. Las dos pueden traerte una
gran calma, la primera se la disfruta, la segunda sólo piensa en los días en
que todo tendrá un final.

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